Le faltó fuerza al tercero, pero Fandiño, que lo recibió por gaoneras de salida, lo pulseó con mimo y cadencia. Faena despaciosa, en la que destacaron por su hondura los muletazos al natural. Dos pinchazos y un descabello abortaron la posibilidad de premio.
Estrecho y reunido el segundo, que también marcó pronto querencia. Pererafue capaz de sujetarlo entre las rayas y sobre todo con la mano zurda corrió la mano con tersura a pesar de la escasa entrega del animal. Se pidió la oreja tras pinchazo y estocada pero luego no le invitaron a saludar.
Abrió plaza un toro aparente pero hueco de raza, que desde el inicio de faena se quiso marchar a la tapia. Castella se cansó de perseguirlo sin poder ligar dos muletazos seguidos.
| ||||||
No hay comentarios:
Publicar un comentario